Golpe de calor: pautas a tener en cuenta (II)

Como decíamos en un post anterior, ésta es una situación de emergencia grave. Una vez reconocidos los síntomas o ante la menor sospecha, es imprescindible conseguir asistencia médica inmediata.
Mientras esperamos esta ayuda, o si es imposible esperarla y debemos hacer el traslado nosotros mismos, es necesario acuar: podemos y debemos tomar algunas medidas. En forma inmediata poner a la persona en un lugar fresco, a la sombra, acostado de lado. Exponer la mayor cantidad de piel posible a temperatura más baja, envolviendo a la persona con toallas mojadas con agua del grifo que vamos rotando y volviendo a mojar constantemente.
Si es un niño pequeño, o si es posible en otra situación, ideal ponerlo en la bañera con el grifo abierto. No se necesita enfriar más el agua, con la temperatura que viene alcanza. Si la persona esta consciente y lúcida, ofrecerle líquidos en forma fraccionada (pequeñas cantidades cada vez) también a temperatura ambiente. No dar ni líquidos ni nada por boca si la persona no está lúcida o está vomitando.
Lo más importante es evitar estas situaciones, que como vemos son graves y pueden dejar secuelas. Vale recordar la importancia de no exponerse al sol ni hacer ejercicios físicos en las horas de más calor; permanecer en lugares frescos en ese horario, y tomar líquidos abundantes cuando la temperatura es alta, aún antes de tener sed. Usar vestimenta amplia, de colores claros, y protegerse del sol con sombrero. Si tú o alguien de las personas que te acompaña, tenéis una enfermedad previa, consultar al su médico si tiene que tomar alguna precaución extra.
Ante la duda, en el lugar donde estéis, procurad de inmediato consultar con un profesional de la salud, sin esperar tener todos los síntomas. Especial cuidado -como dijimos antes-, con los niños, ancianos y enfermos.
Imagen: flickr.com
el 30-06-2008

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