Consejos y Guías Prácticas

Homeopatía para la fatiga

Homeopatía para la fatiga

¿A pesar de haberte ido de vacaciones te encuentras igual de cansado? ¿Crees que no te han servido de nada esos días de relajación?

Es posible que esto pueda ocurrir porque la fatiga y el cansancio son síntomas que podemos experimentar a lo largo de todo el año, incluso después de un periodo de asueto. Las fechas en las que más se experimentan suelen ser en primavera o en verano, que es cuando se dan más casos, o cuando se producen cambios estacionales, del verano al otoño, por ejemplo.

Este trastorno que se conoce también como astenia suele afectar a una de cada dos personas a lo largo del año con más o menos intensidad, dependiendo del caso. Los síntomas más comunes en estos casos son tristeza, malestar general, desánimo, inapetencia, cansancio generalizado, etc. Son muy variados, pero se caracterizan, sobre todo, por una apatía y una falta de energía que nos impide hacer cualquier cosa que requiera algo de esfuerzo.

El estrés es otro de los motivos que puede desencadenar estas sensaciones. De hecho, muchas veces éste se ocasiona por las expectativas tan altas que exige la sociedad actual, lo cual genera frustraciones y consecuentemente acabar con esa sensación de malestar y tristeza.

Para prevenir estos estados, lo ideal es que trates de tranquilizarte y te tomes las cosas de otra manera, con más calma, y que intentes aceptar y entender el momento en el que te encuentras. Puedes variar la alimentación y cambiarla a una más rica en frutas y verduras, que aportan la cantidad de vitaminas y minerales necesarias para mantener al organismo en un estado óptimo de salud.

La homeopatía es una opción también para estos casos. Dentro de esta terapia existen medicamentos homeopáticos que contribuyen a que el cuerpo se adapte de una forma más equilibrada y en sintonía con el organismo a estas situaciones de estrés o cambios repentinos.Es posible recurrir a ella de forma preventiva y además una de sus ventajas es que no genera dependencia, de modo que puedes dejar el tratamiento en el momento en el que te encuentres mejor. Pero si tienes cualquier duda, lo mejor es que consultes con tu médico o con un farmacéutico.

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