Santas vacaciones, benditos preparativos.
Las vacaciones son esos días del año en que el trabajar y estudiar se cambian por un período de tiempo para tomar un receso de nuestras actividades habituales para recrearnos, relajarnos, pasear, caminar y/o hacer trámites postergados en caso de ir a «ningún lugar».
Programarlas es un conjunto de elecciones basadas en objetivos donde privilegiamos el espacio donde vamos a pasar esos días. Cuando estos se acercan si bien planificamos las actividades que nos interesan realizar también debemos dejar espacios para las sorpresas de la vida y así poder cambiar los planes con el fluir del paseo y poder lograr desconectarnos de lo cotidiano.
No siempre estar de «vacaciones» es estar sin hacer nada al sol o la sombra, sentados o acostados sino también a caminar con más tiempo, sentarse frente al mar y escuchar su melodía, reposar en silencio en nuestro hogar ... es decir, cambiar temporalmente las metas y lograr que la tensión que las obligaciones a las que estamos habituados se dispersen.
Deben ser instancias de compartir con uno mismo o con hijos, padres, amigos, parientes o cualquier persona que eventualmente nos acompañen nuevos descubrimientos de relax y reconfortantes charlas que nos lleven a relajar estructuras y encontrar nuevos horizontes.
el 15-04-2008


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