Oceanía

Uluru: un lugar mágico en el desierto Australiano

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Hay lugares que por su originalidad, magnetismo y vistosidad nos dejan una huella imborrable en el alma que tarda en apagarse con el tiempo. Algunos otros, por su condición marciana y excepcionalmente hermosa no lo hacen nunca. Ese es el caso de Ayers Rock o Uluru, su maravilloso nombre en el idioma nativo de los aborígenes australianos.

Uluru es una enorme elevación rojiza de 348 metros de altura en medio de un vasto y telúrico desierto en el centro de Australia. Considerado el segundo monolito más grande del mundo, es su carácter mágico y sagrado para las antiguas tribus australianas, lo que lo convierte en un lugar rodeado de una mística muy especial. Brotando ante nuestros ojos como un elemento extraño sobre nuestra visión de la inmensidad del desierto, uno no puede despegar su atención ante la gran roca. Tiene un aire magnético de cuerpo incomprensible y excéntrico que nos envuelve y atrapa cuando empezamos a conocer el sentido de sus pliegues infinitos, el significado de sus inscripciones y escenas, el imponente espectáculo de sus cambios de color entre esta luminosidad terrosa que matiza y magnifica los rojos primigenios, como el más poético amplificador cromático.

Lo mejor para visitarlo es acceder a él alquilando un 4*4 o similar y así disponer del tiempo necesario para su contemplación, su aprehensión, su disfrute. Se puede subir al gran tótem mediante unas cadenas habilitadas al efecto que nos servirán de agarre, pero lo realmente epatante es su fascinante figura desde las diferentes perspectivas que obtendremos al quedarnos parados y admirar sus matices, al desentrañar cada una de sus informes rugosidades, de los grabados y surcos de sus entrañas. Al intentar asimilar un resquicio de esa condición sagrada que muchos años atrás sorprendió a los habitantes de estas tierras.

Para llegar hasta Uluru la opción es tomar vuelo desde Sidney hasta el Aeropuerto de Ayers Rock y desde aquí gestionar hospedaje en el Voyages AyersRock Resort, donde podremos elegir entre el más sencillo y económico de los campings o el más cómodo y delicado de los hoteles. Hay que tener en cuenta que al tratarse de un Parque Natural protegido no hay muchas más opciones, pero cualquiera de las que allí se ofrecen serán secundarias ante el disfrute de una de los más hermosas maravillas de la naturaleza que nuestro planeta nos regala.