Playas

Un recorrido por la Costa del Azahar en Castellón

Vista de Peñiscola

La Costa del Azahar en la provincia de Castellón, es una de las más populares costas españolas y una verdadera delicia a la hora de descubrir bonitos pueblos, playas de calidad y un entorno perfecto para unas vacaciones de descanso.

Aunque muchas veces compita en interés con sus sureñas hermanas de la costa valenciana y alicantina, la Costa del Azahar guarda un encanto especial de refugio familiar y tranquilo que en nada desmerece las más movidas y marchosas costas del sur de la Comunidad Valenciana.

Uno de los más bonitos pueblos de la Costa del Azahar es Peñíscola. Contraste de magníficas playas de arena fina con un excelso casco histórico, pasear por sus calles estrechas es rememorar la época de los templarios, que aquí son protagonistas de una magnífica y didáctica exposición permanente.

El lugar más destacado de la ciudad es su Castillo del Papa Luna, el lugar que aquel Papa eligió para fijar la sede pontificia y que junto al Vaticano y a Avignon han sido las tres únicas sedes pontificias en la historia. Precioso y amplísimo en su interior su visita es de indudable interés y las vistas de la bahía desde sus muros un espectáculo, sobre todo al anochecer.

En el interior de la costa cerca de la turística Vinaroz, encontramos la ciudad amuralla de Morella, elevada sobre una colina, que nos regala sus exquisitas calles medievales llenas de locales con encanto, testigos de una época pretérita enmarcada entre la prolongada silueta de sus muros.

Volviendo a la cercanía del mar, los más dados al turismo familiar y de relax pueden disfrutar del bonito pueblo de Oropesa del Mar, famoso en los últimos tiempos por esa ciudad de vacaciones de ecos rocieros y balnearios inmensos.

Para los musicólogos, llegado julio, es imprescindible visitar una vez en la vida esa celebración de la música, la diversión y la libertad que es el Festival de Benicassim, el más célebre de nuestros festivales patrios.