Viajar con niños (II)

Continúo compartiendo algunos útiles consejos, cuya primera parte publicamos antes. Si el viaje es por tierra y los niños son muy pequeños, debemos planificar cuidadosamente los tramos del mismo, de modo de que puedan hacerlo confortablemente evitando las temperaturas extremas. Lleva en el vehículo líquidos a temperatura adecuada. También es conveniente incluir en un viaje largo algún alimento, aunque es importante detenerse para las comidas principales. Para que el viaje sea lo menos caótico posible, lleva algún entretenimiento adecuado a las edades de los niños.
En caso de viajar por avión conviene chequear con la compañía aérea las comidas que se servirán a bordo, y avisar con tiempo alguna necesidad especial, como por ejemplo si el niño es celíaco, diabético, etc. Pedir al personal de a bordo calentar el biberón, sin esperar que el bebe esté llorando desesperadamente (como nos ha tocado a todos padecer en algún vuelo). Si el viaje es por mar, tener en cuenta especialmente las necesidades de alimentación, tal cual para el avión, con anticipación.
Una vez en el lugar de destino, es posible que los niños muy pequeños tengan alguna alteración en el sueño durante los primeros días. O duermen mucho...o no duermen nada. Esto dura solamente dos o tres días, pero podemos minimizarlo llevando con nosotros algún objeto que el niño utilice normalmente cuando va a dormir (juguete, almohada, etc.)
Es importante prever un itinerario de paseos interesantes para los niños (museos, parques, etc.) pero manteniendo suficiente tiempo libre de verdadero descanso, de modo que no sea algo tan rígido y a marcha forzada.
Imagen: aafilador.com
el 07-05-2008

Comentar: