Viaje a Fátima, turismo de fe

Cerca de España encontramos dos destinos que convocan una gran cantidad de viajeros de todo el mundo pero en especial de España. El primero es la visita al santuario de la Virgen de Fátima en Portugal y cabe decir que unos ochocientos mil españoles viajan año a año a visitarlo. Por otro lado en Francia encontramos la peregrinación a la Virgen de Lourdes en donde unos seiscientos cincuenta mil españoles la visitan en el año.
En el caso de Fátima el total de peregrinos que llega hasta ahí con diferentes motivos, suma un número considerable: alrededor de unos cuatro millones son las personas de todo el mundo que a la vez van generando un movimiento de dinero en el entorno de los 18 millones de euros al año. Éste comercio abarcs desde la venta de rosarios, imágenes, velas hasta todos los elementos de la liturgia y recordatorios de la visita (muchas ventas son para beneficios). Completando, está la industria gastronómica y hotelera que se nuclea alrededor de la zona, que cuenta con unas diez mil camas para albergar a los turistas-peregrinos.
El viaje comienza desde el momento que tomamos el ómnibus donde el ambiente de fraternidad, hermandad y de pasión se puede palpar en el aire. Los cantos y los himnos religiosos en especial los que tienen a la virgen como protagonista, se van sucediendo a lo largo de todo el viaje, generando un ambiente de fiesta y alegría. A pesar de las largas horas de viaje, el espíritu no flaquea y se mantiene el buen humor. La mayoría de los viajantes son de edad ya madura y la bendición de mesa en el momento del desayuno y las otras comidas siempre está siempre presente, dando gracias por los alimentos que podemos consumir.
Cuando ya llegamos al santuario es impresionante ver la multitud de gente que este episodio de la cristiandad ha logrado generar. Se viven momentos realmente fuertes cuando vemos a tanta gente que pagan sus promesas de pedidos muy sentidos dentro de ellos y que fueron cedidos por la virgen. Vemos desde gente que camina de rodillas, enfermos que se han curado, hasta los más frívolos que traen su nuevo coche para ser bendecido; todo es entendible, nuestra naturaleza humana se postra ante el poder de Dios y en este caso ante ese milagro de la aparición de la Virgen de Fátima a los tres pequeños por allá en el año 1917 en circunstancias muy difíciles para ellos. Un viaje imperdible para todos los cristianos.
Fuente: viajeros.com | Imagen: viajeros.com
el 04-10-2008


Comentar: