Asia

Visitar el norte de la India: un viaje iniciático

Detalle Taj Mahal

A la hora de plantear unas vacaciones, las opciones en la cabeza del turista suelen ser de lo más variadas y diversas. Desde un viaje cultural o de naturaleza, pasando por el simple relax o la diversión nocturna, o terminando por aquellos que podríamos llamar viajes experienciales o de descubrimiento.

Uno de estas últimas opciones por antonomasia es organizar un viaje a ese país increíble que es la India. Considerado como el sexto continente la extensión de la India aconseja elegir una de las zonas del país para empezar nuestro periplo. Posiblemente para aquellos que busquen un viaje más relajado y espiritual, el sur del país con sus maravillosas playas y paisajes sea una fantástica opción, pero nosotros nos decantamos por descubrir el norte de la India, por sus innumerables atractivos culturales y por sus incomparables ciudades.

Varios son los puntos de obligada visita en una primera incursión en India.

La llegada a Delhi es un cúmulo de sensaciones difíciles de descubrir en esta caótica megaurbe que nos engancha y repele al mismo tiempo. Descubrir la vieja Delhi con su Fuerte Rojo o recorrer la calle Chandni Chowk e imbuirse de su mezcla de colores y olores, es un punto de contacto imborrable. En la nueva Delhi descubrir la paz y el recogimiento en  el Gandhi Smriti, el lugar done Gandhi fue asesinado o visitar la casa de su hija Indira son hitos imprescindibles para entender la historia del país.

Impresionante por muchas imágenes y postales visitas es el Taj Mahal en Agra, el que puede considerarse uno de los edificios más impactantes y bellos del mundo.

Visitar la antigua patria de los marajás, el Rajastán, es un experiencia única. Ciudades eternas llenas de historia y monumentos de preciosa factura en lugares como la ciudad rosa de Jaipur, el fuerte Amber o la ciudad dorada de Jaisalmer.

No se vaya del norte de la India sin recalar en Varanasi, un lugar incomparable en la tierra, lleno de ceremonias ancestrales como la vespertina en homenaje al fuego o la que cada madrugada se celebra en esta ciudad sagrada con el rito de las cremaciones.  Vivir esta intensa experiencia o recorrer al amanecer el río Ganges con su espectáculo de aromas y colores, le quedará prendido al alma para siempre.