Playas

Visitar la Costa de la Muerte en Galicia

The coast of death in La Coruna

Tristemente famosa por aquella marea negra que nos sacó un nunca mais de la garganta y que nos hizo conocer términos como Prestige o chapapote, la Costa de la Muerte,en el norte de la provincia de la Coruña, es uno de los conjuntos de arenales más hermosos y salvajes de nuestro país.

Un recorrido perfecto nos llevará a arenales blanquísimos y traicioneros en algún caso, de aguas bravas y frías, extensas y espumosas. Salpicadas de historias y superaciones, de leyendas y silencios  celtas. Comenzaremos en Malpica en su recogida y casi virgen playa de Esteiro, que nos permitirá un baño tranquilo junto a su pequeña silueta. Desde aquí podremos alcanzar en una barca de pescadores, las islas Sisargas, una maravillosa experiencia de contemplación marina, que nos conectará con nuestro yo más recóndito y relajado. Como si hubiésemos tomado el océano de puntillas. A la vuelta, en el puerto de Barizo, fresquísimos pescados y mariscos nos ayudarán a hacer una sobremesa de orujos y licores cafés.

De camino a la ría de Muros llegamos hasta Carnota, la más extensa de las playas de la Costa de la Muerte. Un finísimo arenal blanco y perfecto en su forma de media luna, excepcional para el paseo y la observación de la subida y bajada de la marea. Infinita en nuestras retinas, única para un día completo de descanso, nevera y bocadillo en mano.

Tras una ligera parada en su ancestral castro en el pueblo que la da nombre, seguimos carretera amparados por el Monte Pindo, mágico y anciano, devastado en ocasiones por llamas que no respetan su papel de vigía de esta costa de contrastes. Amparados por el viento aparecemos en Lariño, donde el olor a salitre mezcla con un bosque de pinos generando una estampa de dunas caribeñas entre arboles infinitos. Un paraje para el disfrute de los sentidos. Una playa secreta.

Terminaremos camino en la coqueta Playa de Louro, que también tiene su monte como protección. Una laguna dulce juguetea con las olas del mar para ofrecernos una de las más originales playas de este litoral relajante y bravo, hermoso y escondido, tozudo y golpeado, lleno de carácter y melancolía, como la mejor de las almas de Galicia.