Playas

Visitar las mejores playas de Cantabria

Detalle Playa de comillas

Cantabria es una de las comunidades autónomas más hermosas de España. Su ubicación privilegiada entre montañas repletas de frondosa vegetación y su condición de terraza del Mar Cantábrico, la convierten en un destino perfecto para unas vacaciones.

Sus playas, muchas veces naturales y salvajes y en otras ocasiones urbanas y cuidadosamente perfiladas junto a sugerentes paseos marítimos, son un regalo para los sentidos.

Algunas de las que más nos gustan en este blogs son éstas:

-El Sardinero en la capital Santander, es un ejemplo perfecto de playa adaptada de un hermoso modo al paisaje urbano. Arena perfecta, un elegante paseo para caminar, olas en su mar y la sensación de que todo está imbuido por un cierto aroma de clase y estilo. Un orgullo para la ciudad en  una ensenada que posee el distintivo de la consabida bandera azul.

-En Noja, ese coqueto pueblo cercano a la frontera con el País Vasco, nos emociona un extenso arenal donde recorrer su gran superficie a conciencia en maravillosos paseos vespertinos cuando la marea baja. Es la Playa de Tregandín que goza de la protección salvaje de una montaña que la observa como buena vigía. Aquí podemos disfrutar también de variados deportes náuticos y su extensión evita aglomeraciones poco deseables.

-La Playa de Covachos en Santa Cruz de Bezana, es mucho más desconocida que las anteriores, pero nos regala un enclave hermosísimo, en una pequeña cala remota en la que destaca una sensacional y sorprendente cascada.

-Urbanas y normalmente muy animadas en verano por la fama de los pueblos que las circundan, son las destacables playas de San Vicente de la Barquera y Comillas, que añaden al disfrute de su buena arena y sus frías aguas, el goce de sus poblaciones repletas de reclamos turísticos.

-Finalmente, para los amantes de las playas salvajes, las olas y el surf, os aconsejamos la Playa de Langre en Ribamontán al Mar. Un ventoso arenal de escarpada silueta que es emocionante en sus vistas y recóndito en sus accesos que obligan a llegar a él a pie.