Playas

Visitar las playas de la costa oriental de Asturias

Playa de Torimbia en Llanes Asturias

La costa Oriental de Asturias es uno de los parajes más bellos de nuestro litoral. Visitarlo, constituye una sensorial experiencia donde las playas más salvajes contrastan con calas más recogidas y de carácter urbano u otras donde las formaciones arenosas crean auténticos prodigios naturales.

Extendiéndose alrededor del núcleo turístico de Llanes, encontramos playas extensas de mar abierto y costas alargadas, como Torimbia, quizá la más popular del litoral asturiano. Una magnifica ensenada rodeada de verdes prados donde gozar de un baño eterno, rodeado de calma y belleza. Accesible a pie tras una escarpada caminata desde el pueblo de Niembro, Torimbia, junto a su gemela y más recogida playa de Toronda es destino favorito de nudistas y no nudistas e incluso de multitud de aficionados al parapente que se balancean como manchas en el cielo por sus deslizantes laderas. Como en la mayoría de las playas de este litoral se da el fenómeno de que con la bajamar es accesible desde calas cercanas haciendo la caminata menos abrupta. Un pequeño chiringuito casi a sus pies nos ayudará a reponer fuerzas en una jornada completa de olas y diversión.

A unos kilómetros, podremos visitar Andrín, rodeada de pequeñas cuevas que se levantan como monolitos vigilantes sobre una arena finísima y blanca y en la que al caer la tarde, el espectáculo de la marea bajando, se convierte junto al ocaso, en un oasis magnífico de calma y meditación. Para los cinéfilos, esta es la playa donde se perdía el protagonista de El Orfanato.Para los gastrónomos, cuenta con un espléndido chiringuito en su parte alta donde degustar enormes percebes que en la mañana vimos amontonados en sus verduscas rocas.

En el recorrido, Gulpiyuri, Gulpi para los asturianos, nos ofrecerá el regalo de su silueta cerrada donde sus aguas remansadas nos dan la extraña sensación de bañarnos sin horizonte, con sus esplendidas ensenadas de hierba acariciándonos la mirada. O en Borizo donde nos atreveremos a cruzar andando hasta su playa hermana con la bajada del nivel de las aguas.

Como en una pequeña réplica de la Playa de las Catedrales, en el otro extremo de la costa asturiana, la coqueta Playa de Cuevas del mar nos regala sus formas y entrantes sinuosos en las rocas, para hacer de nuestra visita un ejercicio de aventura y expedición, una delicia acariciante entre espuma y conchas.